La identidad de un evento se construye mucho antes de que empiece. En la elección del espacio, en los recursos que se utilizan y en las decisiones que acompañan a la organización. Son aspectos que, más allá de lo que ocurre durante una jornada, reflejan una manera de hacer.
En Barcelona, el Auditori L’Illa tiene en cuenta todos estos detalles e incorpora, en su propuesta de espacios y servicios, un compromiso firme con la sostenibilidad, la accesibilidad y la gestión responsable.
Un espacio para cada necesidad
Situado en el edificio L’Illa Diagonal, el auditorio dispone de diferentes salas que se adaptan a los formatos y a las necesidades de cada evento. La más grande, el Auditorio Sala Victoria de los Ángeles, ofrece hasta 597 localidades. Las salas de reuniones permiten acoger encuentros más reducidos, mientras que el Foyer y la Sala Win completan el conjunto con espacios polivalentes para exposiciones, servicios de restauración, recepciones y encuentros más informales.
La ubicación del auditorio, en plena avenida Diagonal y con buenas conexiones con el transporte público, facilita la llegada de los asistentes. La accesibilidad también se tiene en cuenta, con medidas como la señalización en braille y las localidades reservadas para personas con movilidad reducida en el auditorio principal.
Pero la propuesta del auditorio va más allá de la versatilidad de sus espacios, también tiene en cuenta el impacto de la actividad que se desarrolla en él.
Un compromiso con la sostenibilidad
El equipamiento forma parte del programa Barcelona Destino Sostenible, que reconoce su gestión responsable en los ámbitos social, económico y ambiental.
Este compromiso se concreta en varias medidas aplicadas al funcionamiento cotidiano. El auditorio utiliza energía 100 % renovable y dispone de placas solares instaladas en el edificio. También ha incorporado sistemas de ahorro de agua y energía y ha adoptado el compromiso "Plástico 0" para reducir los envases de un solo uso. En esta línea, dispone de fuentes de agua purificada y utiliza botellas de vidrio, medidas que contribuyen a reducir los residuos durante los eventos.
A estas iniciativas se suman los vinilos de protección solar, que contribuyen a mejorar la eficiencia energética del edificio, y las acciones de sensibilización ambiental.
Los criterios ambientales también se incorporan a la relación con los proveedores. Mediante una cláusula verde, el auditorio extiende estos criterios a la cadena de servicios y a los agentes que participan en la organización de cada acto.
Un momento compartido
Un congreso, una conferencia o una presentación son encuentros que conectan personas y movilizan recursos. Durante unas horas, los espacios se adaptan para acoger actividades, públicos y nuevas relaciones, e incorporar criterios de sostenibilidad es también una manera de cuidar a las personas que participan.
En un evento, cada detalle contribuye a definir su identidad, que depende no solo de lo que ocurre y de lo que se dice, sino también de las decisiones que lo hacen posible.
Encontrarás más información en auditorililla.com.